En mi nota anterior hice una breve presentación de este delincuente disfrazado de "rabino". Ahora van a ser sus propias víctimas las que van a hablar. Algunas de las historias irán con nombre y apellido, pero otras, a pedido de las víctimas de este señor, van a ir en forma anónima. Todas y cada una de ellas ha sido verificada y serán publicadas tal cual han sido escritas, sin cambiar ni siquiera una coma (lo único que se han corregido son los errores ortográficos). Léanlas y saquen sus propias conclusiones..
Aquí va la primera historia. "Corría el mes de Febrero del 2003 cuando hice aliáh a Israel específicamente a la ciudad de Naharya junto a mi hija de casi 12 años.
Solas en el Merkaz Klitá decidimos alquilarnos a las 3 semanas un departamento y hacer nuestros trámites correspondientes solas sin ayuda de nadie dado que algo de hebreo sabía e inglés también es un idioma que manejo.
Lo primero que hicimos fue ir a Mizrat Klitá anotarnos y después partí a la Kupat Jolim Leumi donde la mayoría del personal es ruso con lo cual me vi con inconvenientes para hacerme entender. Encontré allí un argentino que se dio cuenta que mi situación no era la mejor y se ofreció gentilmente a ayudarme con ese trámite y muchos más. Se llamaba Ariel Heredia.
Como tenía 3 hijos y su hija mayor la misma edad que la mía pasaron rápidamente a formar parte de nuestra vida siempre con las puertas de la casa abiertas y ayudándome mientras yo hacía el ulpan. Llevaban ya unos meses en Israel y ella la esposa de Ariel Heredia, Gloria Vázquez estaba revalidando su título de médica con lo cual su hibrit era mucho mejor que el mío.
Mientras Ariel Heredia se había quedado sin trabajo y tenía una lesión en una pierna yo llegaba a la casa de ellos y notaba que en su heladera no había comida y como fueron realmente muy solidarios con nosotras yo hacía compras de comida en el supermercado para ellos que no bajaban nunca de 400 shekel dado que con 3 hijos, sin trabajo ninguno de los 2 la situación era complicada y yo como madre uniparental recibía mi subsidio y unos pocos dólares que me había traído de la Argentina me sobraba el dinero como para ayudarlos incluso cuando el Banco les exigió que cubrieran un minus que en su momento representaban US$ 1.200.-
Puse yo el dinero sin exigirles que me lo devuelvan todo junto ni en el momento y de porfiada y de creer en la generosidad de esta gente jamás les hice firmar un documento. De ser nacidos en Córdoba de una familia diría no solo no practicantes del judaísmo sino creo a mi entender ni siquiera judíos conversos pasaron de pronto a convertirse en personas ultraortodoxas y de hecho cambiaron desde su vestimenta a su forma de vida. Su fama en la ciudad de Naharya no era exactamente la de gente de bien cabe decir que yo misma me ocupe de averiguar su legitimidad judaica en sus lugares de nacimiento y allí me entero que solo el es descendiente de algún abuelo judío y ella de nadie en su familia practicante de la ley mosaica.
Pero así y todo seguían siendo los mismos que conocí y pasaron dos años y no me habían devuelto un solo dólar de los prestados, cuando se los solicité dado que yo también empezaba a necesitarlos, estaba atravesando momento duros como cualquier ole jadash con mi hija adolescente solas y sin otra familia más que los buenos amigos que conseguí y que luego muchos de ellos me ayudaron incondicionalmente para ver de que manera podría yo recuperar mi dinero.
Pasó el tiempo yo insistiendo que por favor se me devolviera el dinero y sigo sin que se me devuelva aunque siempre con la promesa de que cuando cobrara el accidente del Bituaj Leumi me abonarían el total de la deuda.
Cansada y ya pasado el tiempo y viendo que no se me respondía ni al teléfono, me dirigí a la Municipalidad de Naharya cuento la historia a una empleada de la Municipalidad que sabía por boca del mismo Heredia que se me adeudaba ese dinero personalmente Ariel Heredia le había confirmado que así era, al igual que al Rab. De la Kehila Reformi de Naharya y muchos de sus integrantes, todos sabían por boca del mismo Ariel Heredia o por su esposa Gloria Vázquez que me debían US$ 1.200.-
Finalmente en un momento dado ya casi sin recursos yo y sin trabajo en ese momento recurrí al Beith Mishpat donde fuimos citados Heredia y yo quien reconoció muy seguro de si mismo y hablando sobre mi vida privada de forma soberbia, reconoció delante de la jueza que solo me debía US$ 400.-. Tras discutir delante de todo el mundo la jueza dispuso que me devolviera US$ 400.- en cuatro cuotas y en shekalim. Cosa que cumplió sin más remedio obviamente por que yo podía volver a denunciarlo según los dicho de la jueza en caso de que no cumpliera con las cuotas en tiempo y forma y eso le costaría mucho mas dinero. Obviamente deposito las 4 cuotas en mi cuenta de banco en los tiempos establecidos por la justicia. Pero perdí US$ 800.-
Firmamos finalmente el acuerdo a esa altura yo estaba enferma, tenía serios problemas personales, laborales y mi padre en Argentina padecía cáncer con lo cual mis prioridades pasaron a ser mi salud y la de mi padre y mi hijo que habían quedado en la Argentina, sumado a que me enteré que paralelamente al cáncer de mi padre mi madre sufría Alzheimer. Yo mientras debía salir adelante luchando y toda esta historia termina con mis hospitalización por la realidad obviamente y la mala sangre me llevaron a definitivamente enfermarme.
Triste historia de mi experiencia de aliah, obrando de buena fe recibí de lo que hoy son personas ultraortodoxas la peor de las respuestas, no pregonando casualmente con el ejemplo dado que jamás me pagaron el total de lo que se me adeudaba y encima públicamente reconocieron una suma que era la tercera parte de lo que se me debía, lo que de hecho va en contra de todas las leyes judías y no judías también como por ejemplo, mentir, o estafar a la gente".
ISRAEL HALEVI
miércoles, 1 de abril de 2009
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